martes, 6 de enero de 2009


Estuve antes en un punto como este, sobre los mismos championes gastados -que mamá sólo lava a escondidas y entre risitas nerviosas- y con el viento que corre este pelo así, hasta la visión, hasta que pienso que toda yo soy un montículo de sal y voy detrás de las palabras para alcanzarlas a tiempo, antes de que entren por las pestañas y traspasen la barrera de los dientes. Ya había pisado estas baldosas, con la misma parsimonia, el gesto de cansancio que nunca evito, la mirada que es más de ella que mía y que se me escapa a no sé dónde, hacia rinconcitos de pasado que no existieron jamás y que tuve que inventarme para saberme niña entre tantos gigantes.
Ya no sé lo que digo. Todo se escurre entre paredes y batallas de gentes absurdas. Las cuestiones del karma son como jeroglíficos o cosas todavía más imprecisas e indescifrables en este espacio mío. Y cuando digo es como si la convicción en verdad existiera. (Después llega el mensaje, la pantallita que estalla de colores, y los dedos se golpean y suenan a mis espaldas como si yo no me diera cuenta). Cuando digo todo esto no existe: el cuarto trasladado, los cambios de planes, los chistes, las bromas, las peleas, esta cerveza deslizándose por la garganta y llevándoselo todo en remolinos y estómagos ajenos. Y si pido que vuelva la certeza es como negar todo lo que construyo, volver a los quince años de sopetón sólo por lo dulce de la palabra. Como si en verdad esperara sentir el olor de las diecinueve en el living de la abuela Aurora, el mate lavado y el informativo quenuncadicenada.
Espero entre espejos que se dan vuelta... y el movimiento no cesa. Es leer entre pancartas lo silenciado: "El agua o el aceite; la complementación de los polos; el calentamiento global; vos más que vos; lo uno o lo otro; amase hasta obtener un bollo liso y deje leudar al doble de su volumen".

miércoles, 17 de diciembre de 2008











Estremecimiento urbano.


sábado, 22 de noviembre de 2008





Piernas adheridas al cráneo.

[Ella tiene un clarinete].

martes, 18 de noviembre de 2008













Pánfilo brindó por mí.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

Y los muchachos eran buenos.

[Humo blanco perdió el
Encanto
Viajando en tiempo fugaz.
Pica el viento sobre las venas
Lagrimas sin peso caen.
Me voy corriendo la carretera
Que asfalto cuando echo a
Andar
Golpean los baches, joden
Las ruedas
Con calma voy a acelerar.

Y pienso en no volver

Levanto vuelo no muy alto
Sólo para ver mejor
Esas espaldas con alas rotas
Con plumas de pelos de
Excusas
Y aquel paisaje quedó en
El baño
Pestañas brillan botiquín
Y desde el auto extiendo
El brazo
Y la luna se sienta de mi lado.

Y pienso en no volver
Y pienso en no volver

In the sun]


viernes, 31 de octubre de 2008

Ella tiene los ojos del mundo
y el vientre como un reloj a destiempo.
Tiene domingos míos
que son espejos
o vestidos de luto
y marchas fúnebres
entre las almohadas.

Yo soy el gatillo atascado del revólver
apuntando a la sien de esta cabeza,
al cráneo que se quiebra detrás de las palabras que digo
y reitero
y maldigo.

Ella es un espacio insondable,
una ceguera irreconocible,
una máscara de suciedades.
Ella es
y yo me nombro en los bulevares
que no la encuentran,
entre prostitutas que enseñan sus senos entre cigarros
y zapatos.

Todo este silencio
es como una pelusa en el ombligo
o algo todavía más ingenuo.

Soy un hombre en la noche y en la niebla.
Soy un hombre cuando atravieso las rocas
y las olas del absurdo.
Soy un hombre en su espalda
y entre sus piernas,
agazapado en la oscuridad,
esperando el aletazo incontenido.

miércoles, 29 de octubre de 2008


Load up on guns
and bring your friends, neneeeeeeeee,
it's fun to lose and to pretend.
Blablablá.